Diversidad

Multiculturalismo: aprendiendo del pasado

Dicen que todo está inventado, y tal vez sea cierto. Incluso si hablamos del multiculturalismo. Porque aunque hoy se luche por conseguir que sea una realidad, aunque a veces parezca una utopía, lo cierto es que históricamente se pueden encontrar ejemplos de que en épocas pasadas distintas culturas fueron capaces de convivir.

Uno de esos ejemplos es la ciudad española de Toledo. Solo hace falta dar un paseo para comprobar porque se la define como “ciudad de las tres culturas”. En sus calles se pueden observar magníficos templos e iglesias cristianos, pero también sinagogas y vestigios de la presencia árabe. Hubo una época en la que cristianos, judíos y musulmanes convivieron en la ciudad sin problemas. Tensiones existieron, pero conseguir la convivencia entre tres culturas tan diferentes en una época convulsa como la Edad Media fue un logro del que tal vez deberíamos aprender.

Porque en Toledo no solo convivieron tres culturas muy diferentes, sino que ese respeto tuvo mucho que ver en el florecimiento de la ciudad, en su riqueza y en su papel político. De hecho Toledo llegó a ser capital hasta entrado el siglo XVI.

La convivencia parece ser que se veía como algo natural, y a todos los niveles. En el ámbito cultural, por ejemplo la escuela de traductores de Toledo los textos antiguos encontrados por los cristianos fueron traducidos por un árabe, un judío y un cristiano. Otro ejemplo: la decoración de la sinagoga Santa María la Blanca corrió a cargo de artesanos musulmanes.

Y esa armonía se extendía a todos los ámbitos de la vida cotidiana. Sin embargo, esta época de esplendor y convivencia tuvo hacia el que Toledo fue avanzando al mismo ritmo que lo hacía la Reconquista. Primero comenzó el antisemitismo y al final tanto judíos como musulmanes fueron expulsados. La intolerancia había ganado la batalla.

Hoy en día Toledo es expuesto como ejemplo de convivencia, y realmente lo fue en una época nada favorable para ello. Tal vez deberíamos aprender del pasado.