Diversidad

Lavapiés, el barrio multicultural de Madrid

Como cualquier otra gran capital, Madrid tiene su propio espacio multiétnico. Está en el centro y su nombre es Lavapiés. Hablamos de uno de los barrios más antiguos de la capital que, curiosamente, en sus comienzos fue barrio judío.

Sus calles estrechas, a un paso de la Puerta del Sol y la Plaza Mayor, han sido testigos de cómo la historia cambiaba el devenir de la propia ciudad. Porque Lavapiés vio como los judíos eran expulsados y como, muchos años después, se llenaba de obreros que llegaban a la capital en busca de un futuro. Porque si hay algo que ha distinguido a Lavapiés siempre ha sido su sencillez, es un barrio humilde al que todos son bienvenidos y en el que la convivencia, aunque a veces algo difícil, es posible.

Los tiempos cambiaron y a finales del siglo pasado Lavapiés se llenó de nuevo de inmigrantes, pero estos llegados de tierras muy lejanas. Los comercios más tradicionales, los de toda la vida, fueron así dejando paso a coloridos y aromáticos establecimientos que nos trasladan, sobre todo, a Asia y África.

Hoy en día en Lavapiés viven personas de decenas de nacionalidades y en sus calles podemos encontrar comercios de todo tipo, desde aquellos que ofrecen comida árabe o cubana a otros que ofrecen productos senegaleses o bisutería realizada en China.

Una diversidad que se contempla en las calles, que se respira en el ambiente y que se vive en los eventos culturales que cuando se organizan en este particular barrio madrileño. Tal vez uno de los más populares es Tapapiés, la Ruta Multicultural de la Tapa y la Música, un acontecimiento anual en el que los hosteleros de la zona muestran lo mejor de sus cartas. Todo ello sin olvidar citas como Lavapiés Diverso o el Festival de Cine de Lavapiés.

Este barrio madrileño se ha convertido así en referencia de la multiculturalidad y en espacio de convivencia y enriquecimiento para quienes viven en él y también para aquellos que lo visitan.