Diversidad

La Macarena, la verdadera ciudad de las personas

El Distrito Macarena de Sevilla acoge a más de diez mil inmigrantes, pertenecientes a su vez a más de cien nacionalidades. Un pequeño mundo instalado en la ciudad y que tiene al barrio de El Cerezo como principal epicentro de este escenario de multiculturalismo y mestizaje.
Aunque hace unos diez años se produjeron algunos problemas de convivencia en la zona que llegaron incluso a hacer temer una ruptura de la habitual armonía que imperaba, en este barrio obrero el esfuerzo de todos ha ido perfilando un panorama de entendimiento en el que personas de cultura distinta cohabitan día a día. Los conflictos de antaño han ido suavizándose y, salvo excepciones, han sido olvidados y sustituidos por el respeto.
Buena culpa de esta mejora y normalización de las relaciones entre vecinos de El Cerezo la han tenido los talleres de lengua árabe, cocina étnica, bailes de salsa, petanca o jardinería impartidos por muchos de los inmigrantes que viven el barrio. Los nacidos en Sevilla comparten con los llegados desde otros países estos talleres, disponibles para todas las edades y perfiles.
Diversas asociaciones han intermediado para que estos cursos cambien el rumbo de El Cerezo. Con la implicación del Ayuntamiento de Sevilla, la Junta de Andalucía y el Gobierno central en los talleres, el peso de desarrollarlos y de potenciar esta confluencia de culturas y este trabajo hacia el cordial mestizaje ha recaído en organizaciones no gubernamentales como Sevilla Acoge, Proben, Accem, Anima Vitae y Codenaf.
Los lazos de unidad en este barrio enclavado en el Distrito Macarena quedan evidenciados en las tareas de recogidas de alimentos que se realizan desde 2009, que posteriormente son repartidos entre las familias con menos recursos gracias también a la colaboración de Cruz Roja.
Aunque la crisis ha obligado a muchos de los inmigrantes que habitaban en El Cerezo a regresar a sus lugares de origen, aún son cientos los que siguen viviendo en esta barriada.