Diversidad

La cultura de los países como identidad y medida de progreso

Todas las personas sabemos que la cultura es importante para las naciones, pero pocas saben realmente por qué se dice eso. Es precisamente por eso que en este artículo nos explayaremos en la importancia de la cultura para cada país, haciendo especial énfasis en la identidad que confiere a las naciones y a cómo la cultura es una buena medida para determinar qué tanto está avanzando un país desde lo social y lo económico. La sugerencia para hacer este post fue realizada por Marcos, obrero del equipo laboral de Fontaneros, que le surgió la duda al viajar por el mundo y notar las evidentes diferencias culturales y económicas que existen entre España y los demás países del mundo.

Empezaríamos mal si no dejamos por sentado a que estrictamente nos referimos cuando hablamos de “cultura”. En términos castos, la cultura es todo aquel resultado o efecto de cultivar conocimientos de cualquier tipo. Sin embargo, en este ámbito, cuando hablamos de cultura, nos referimos específicamente a los conjuntos de estilos de vida caracterizados por las costumbres singulares de un grupo social que tiene como punto común un idioma o espacio geográfico.

Debido a lo anterior expuesto, podemos inferir que la cultura de los españoles es completamente diferente a la de los portugueses o marroquíes, a pesar de estar en una zona geográfica muy cercana, por una cuestión principalmente de idiomas, lo que conllevó a diferenciarse geográficamente y, subsiguientemente, culturalmente.

De hecho, si reparamos en el asunto, las mayores diferencias culturales entre países geográficamente cercanos se dan por la diferencia de idiomas, por lo que países con igual idioma no tiene grandes diferencias culturales entre sí, pero sí espaciales (ergo; de recursos naturales, económicos, poblacionales etc.) y es eso lo que termina creando una leve diferenciación cultural. Caso ejemplo; Chile y Argentina o Estados Unidos y Canadá, los cuales son países bastante cercanos geográficamente, con mismos idiomas, pero con distintas culturas.

En ese sentido, cada país desarrolla, de manera natural con el paso del tiempo, una serie de costumbres cotidianas y autóctonas que, gracias a las fronteras, no se trasladan a otros países cercanos. De esa forma, se crea una suerte de identidad que se pone en evidencia al comparar la cotidianidad de dos individuos de distintas nacionalidades o, grosso modo, al comparar el día a día de dos grandes ciudades de distintos países.

Asimismo, las costumbres que conlleven un mejor sentido de pertenencia y, al mismo tiempo, de inteligencia serán las que permitan que una nación se potencie, gracias a los buenos oficios de sus habitantes, desde todo punto de vista. Es a eso lo que llamamos una cultura progresista, tal como lo es la cultura japonesa, la cual prioriza el trabajo, la organización, el orden, el respeto y la honradez. Por consiguiente, Japón, a pesar de ser una isla pequeña desprovista de grandes recursos naturales, es uno de los mejores países en la actualidad considerando su economía y calidad de vida.